viernes 4 de marzo de 2011

LA MUCHEDUMBRE Y EL ASTROLABIO


Las muchedumbres son aterradoras y yo soy solitario. Así que, en la intimidad vuelvo a apuntalar el astrolabio para ver las estrellas y su muchedumbre. Si mi existencia vale algo, que sea por mis palabras, esos astros que viajan más allá de este instante.
Vagaré pues por los imprecisos espacios de la noche que no es más que el universo en el cual navego mínimamente. Somos diminutos seres en busca de sentido y la justificación de nuestros breve tiempo en la vida.
Sólo que ahora también escucharé, no solamente diré, habrá que desplazarse en la música de las esferas, por los recovecos del ser y dejarse llevar hacia donde vaya la última nota.