lunes 25 de mayo de 2009

SI YO NO ESTUVIERA AQUÍ

Lo breve de la existencia me hace pensar en el momento en que ya no esté. Soy un diminuta mota de polvo en el viaje estelar, entre el cúmulo de galaxias que pueblan un universo que desconozco, que ni siquiera alcanzo a imaginar.
Se han llevado el universo, alguien lo tomo y ahora me lo regresa empaquetado y diminuto, insignificante ante el tiempo que me toca vivir. Soy adulto y el asombro se ha diluido. El universo y su tiempo ya no es como cuando los imaginé de niño.
Si no estuviera aquí quedaría una mínima muesca en la existencia de quienes he conocido, quedaría el recuerdo y luego el vacío. El tiempo para el niño pasa siempre, por eso una ausencia él puede representarla como absoluta. Así que, mientras escribo me doy cuenta de que los demás no están y me pienso como niño y me digo que algún día o en algún instante los volveré a ver. Tal vez sea por la mañana, tal vez sea en una semana y tal vez no sea nunca. Y eso me hace estremecer.
Si él, quien fui, estuvieran aquí la vida sería diferente, pero el tiempo a barrido los juguetes, se ha llevado los algódones de azúcar, las tardes en el parque, la pesadilla de la noche, las puertas secretas, los pantalones cortos y las rodillas sucias, y también el universo infinito.
Esperare, tal vez no es tan tarde y el tiempo me perdone y me deje algo del niño que fui.

6 comentarios:

Zavet Monroy dijo...

¡Vámonos a la infancia! o mejor aun, ¡Quedémonos en el presente y disfrutemos tanto que este momento supla cualquier pasado!
sí, asi mejor :)

Violet Veela dijo...

A veces me pregunto si la capacidad e reflexión no es también una maldición, ¿no seríamos todos felices bebiendo cerveza y comiendo papas fritas?

ANALISTAS dijo...

Lo unico cruel de la vida, son el tiempo y la muerte, el primero no regresa, la segunda.......... seguro llegara

Gabriela Monroy Calva dijo...

Qué texto tan hermoso.Me conmovió. Somos polvo estelar...algunos logran la consciencia.

Lamia dijo...

La añoranza de la infancia y de esa inocencia e ignorancia.
Desearia volver a ese tiempo.

Gabriela Monroy Calva dijo...

Yo quiero que el tiempo me deje: el olor de las gorditas de La Villa, la Feria de Nicolás San Juan y Niño Perdido, las cabritas que me pasean en Chapultepec - aun hoy -, las lagrimitas...dulcecitos transparentes con sabor a agüita de anis, el bote pateado, brincar la riata sin dolor en las rodillas.
Un abrazo otra vez.