martes, 29 de julio de 2014

OTRAS EXCUSAS

1
Hace tiempo que escribí un diario, un reflexionario en donde incluí muchas ideas que pensé se habían marchitado. Desilusionado lo abandoné. Sin embargo, al conocer lo que es un blog y ver tantas cosas aquí, me di cuenta de que había brotado nuevamente la idea de escribir.
Muchos de esos viejos escritos tienen ahora un mayor sentido, los escribí en la intimidad y en ellas fui el más sincero para mí. Aquí, en este blog puedo ser sin pudores y mostrar un poco de aquello que por miedo escondí hasta de mi mismo.
Tal vez hay alguien al otro lado de la pantalla con quién pueda compartir esto.
2
¿Hasta donde perseguimos los fantasmas que ilusionamos nos darán satisfacción?
La libertad como utopía me parece un tema fascinante. Y es que estamos atrapados por las redes fantasmales de personajes televisivos, en la enajenación por la posesión de cosas o lo que es peor de personas, la creación de idolos y actividades que nos roban el tiempo y con esto la vida.
No quiero engañarme, no quiero saber cual producto me mostrará una felcidad que existe en dos dimensiones, pero nunca aquí, donde la carne duele y goza. Basta de obedecer, especialmente a las ideas que creemos propias.
Basta, hay hacer estallar al mundo, sobre todo si queremos vivir y no sólo sobrevivir.
Y como los clásicos cito: "la imaginación al poder". ser a pesar de los otros y más allá de uno mismo.
3 Finalmente saber que escribo porque no hay otro remedio, porque la vida acabará, porque la poesía es un misterio, porque los otros están y son. Basta de justificar las elecciones, hay que buscar decisiones y con ellas el destino.
Kronopio
Así que escribir será como un renacimiento, un ser nuevamente.
Si tienes algo que decir hazlo o guárdatelo para siempre.

lunes, 4 de marzo de 2013

Del inevitable no ser como los otros piensan

Borré y reescribí esta entrada, pues parecía redacatada por una persona semidormida a media madrugada. Lo cual es cierto, por cierto.

Me causa estupor escuchar que la tecnología es una extensión del hombre mismo.

La tecnología es un falso paraíso. Ahora tenemos una Utopía apócrifa, convertida en esta caja de teclas, luces y que produce imágenes y sonidos. Dentro- aunque no precisamente dentro - están las ideas de cientos, miles y millones de personas. Estamos conectados mentalmente a este instrumento, que nos lleva a un paisaje vasto de información que aparenta ser inifinita. Por eso tal vez una computadora parece como si fuera una extensión de nuestra mente. Así la computadora se ha convertido en un aparato mágico que transforma al más mágico de los aparatos: la psique.


Pero quién ideó la máquina de pensar -como aquella creada por Lulio, cuya intención inicial era que hablase- ¿Fue la evolución de la teconología y una grupo selecto de personas jugando a ser dioses.?Así y ahora, somos parte de la inmensa maquinaria que dice cosas, somos los que dicen cosas en internet.

¿Qué decimos? ¿Importa? O ¿también caemos en el juego de encontrarnos en esta maraña de items teconológicos sin propósitos y con la falsa ilusión del progreso?

Así, mediante una serie complicada de pasos, mis ideas van siendo tragadas. Me siento triturado a través de chips y fibra ópitca, plasma y circuitos.
Así como Charles Chaplin, en Tiempos Modernos, va pasando por la inmensa maquinaria que lo aplasta, estira y escupe y ll leva hasta el otro lado de la banda elástica de producción; por mi parte me siento arrojado a una pantalla. Pero por más que aparezca y de señales de ser un humano, habrá una comprensión de lo que soy y de los que los demás son, aunque de forma distorcionada.

Nunca se acaba de conocer a alguien y cuando crees que ya sabes algo de esa persona, a veces, suele ocurrir que se comporta de una manera que nadie esperaba, tan diferente. Ser comprendido es una de las utopías del ser humano. Así como en la red aparecen los rostros de gente conocida y desconocida, así tambein
en alguna parte de la masa cerebral, tenemos la idea (falsa) de quiénes somos, quienes son mis amigos, parientes y como diferenciarlos y distinguirlos.

¿Cómo será que me conciben los demás? ¿Cómo sera que vivo en su mente? ¿Cómo viven ellos en la mía? Un asunto interminable, como la cinta de Moebius. Tan sencilla y paradójicamente inconcebible.

¿Somos o nos hacen? ¿Existimos en los ojos? o ¿Existimos en la mente de los otros ? ¿Quién sabe? Lo que sé es que es una suerte no haber enolquecido con lo compleja que es al realidad, a veces la vida y siempre nosotros.

Estamos condenados a ser en nosotros mismos, aunque no nos reconozcamos.


lunes, 11 de febrero de 2013

DE LOS EXTRAÑOS II

Viajamos a veces en la otredad. Me pregunto que tiene en común el tipo que pasa frente a mi, mientras sentado escribo en el metro. Así en mi celular, redactando mis impresiones del viaje entre la fauna de la extrañeza. Pensé hace tiempo en hacer retratos hablados de los personajes que pasan en este alambique de sensaciones que es el metro. El metro es la retorata algquimica de la ciudad, todo se mezcla y el resultado final es el hollín humano, que impregna las calles y donde todo se vuelve gris.
Y puedo citar un ciento de personajes que aparentemente nadie mira, pero que si uno se fija en el resto de los pasajeros, descubrirá sus ojos husemando en la singularidad de seres con características fantásticas, casi mágica, a veces pesadillescas.Pero si, voy trepado en el vagón de la ausencia, donde a diario al menos un millón de desconcidos anda a prisa, esquivando al resto de la gente para llegar temprano a su destino. El destino de los que se pierden en los laberintos de calles, donde algún minotauro aprieta teclas, apretujado entre la gente que se amontona y aglomera.
Si así, viviendo cada uno una vida que parece solitaria, pero que se amasa entre una multitud que sale de los vagones y se orilla en los andenes, con caras espectantes de la llegda del gusano, que se arrastra por entre el fruto prohibido y resco de esta ciudad.
Somos una cara entre la multitud

lunes, 4 de febrero de 2013

DE LOS EXTRAÑOS I

He tenido vecinos extraños, de esos que a una hora les da por cantar, pelear con su mujer, asomarse por la ventana para gritar, los que introducen en su casa a tipos raros, samaritanos de mala cepa, rocanroleros, golpeadores, deportistas, desvelados, quejumbrosos, con hijos aún más desquiciados, que no tiran la basura, que se vacían los perfumes, que se rapan, etc. Unos perfectos extraños. Y a resultado también que tengo vecinos que han dicho que el extraño era yo. No pare de reir cuando me lo dijeron. ¿Así que la loca que asolea su ropa interior en las ventanas piensa que soy raro?
Si uno quiere darse un baño de extrañeza, no hay como salir a la calle en esta munstruosa ciudad, sentarse en algún sitio y ver la gente que brota de todas partes, un reguero de rostros desconocidos. Y hay rostros realmente fascinantes que van más allá del horror, la caricatura o la perfección. A veces somos ese extraño, un vagabundo en esta tierra poblada de personas que ni idea tenemos que existen, que vegetan, que enloquecen, que trabajan, que van a toda velocidad o en la inercia de la vida, si voluntad, arrastrados por los aires y el cemento.
¿Cómo pude hacer esto? ¿En que estaba pensando cuando...? ¿De veras hice eso? No me acuerdo, me lo juras. Si esas expresiones no son ajenas, es que eres un extraño. Así, en la vida somos siempre otros, un desconocido para el niño que fuimos, alguien particular en la adolesencia y finalmente más singulares que nunca cuando envejecemos. Jodorowsky dice que el tiempo va quitando lo accesorio y dejando lo esencial de cada uno. Con el paso del tiempo te vuelves elemental y un viejo raro. Ese abuelo al que uno le tiene compasión,y que quizá fue un patán en su juventud. Ahora tal vez arrepentido o tratando de no ser un desadapatado solitario, ha ido cambiando su comportamiento.
Como sería Morrison ahora. ¿Un viejo crápula cansado de rocanrolear y enloquecer o un pacífcio vegetal cantando en shows de televisión? La manera en como grabaron este vido los Doors es extraña, la voz de Morrison, el color, el presentador, la persona que lo ve...


martes, 29 de enero de 2013

FRENTE A LA VENTANA

La ventana es como un ojo que mira hacia la ciudad. Una ventana diminuta en donde caben las cosas: la casa del vecino, las chimeneas, los árboles y los techos que tapizan el aire. Hay alguien -- tú -- que está sentado viendo cómo es el horizonte y las nubes que se anidan silenciosas en el cielo de cobalto. Si te sientas frente a la ventana puedes tomar una fruta madura y morderla, dulcemente, como si soñaras.. Si estás ante la ventana puedes respirar el aroma del concreto mezclándose en el aire frutal. Si te encuentras delante de la ventana puedes percibir el aire sonoro en la distancia, y luego, si escuchas tú corazón crece y despide la sangre, latiendo aunado al sonido del silencio en el espacio infinito.

LA MUCHEDUMBRE Y EL ASTROLABIO


Las muchedumbres son aterradoras y yo soy solitario. Así que, en la intimidad vuelvo a apuntalar el astrolabio para ver las estrellas y su muchedumbre. Si mi existencia vale algo, que sea por mis palabras, esos astros que viajan más allá de este instante.
Deambúlo pues por los imprecisos espacios de la noche que no es más que el universo en el cual navego mínimamente. Somos diminutos seres en busca de sentido y la justificación de nuestros breve tiempo en la vida.
Sólo que ahora también escucharé, no solamente diré, habrá que desplazarse en la música de las esferas, por los recovecos del ser y dejarse llevar hacia donde vaya la última nota.

domingo, 20 de enero de 2013



REGRESAR
1

Hace tiempo que escribí un diario, un reflexionario en donde incluí muchas ideas que pensé se habían marchitado. Desilusionado lo abandoné. Ha brotado nuevamente la idea de escribir. Muchos de esos viejos escritos tienen ahora un mayor sentido, los escribí en la intimidad y en ellas fui el más sincero para mí. Aquí, en este blog puedo ser sin pudores y mostrar un poco de aquello que por miedo escondí hasta de mi mismo.

Tal vez hay alguien al otro lado de la pantalla con quién pueda compartir esto.

Finalmente saber que escribo porque no hay otro remedio, porque la vida acabará, porque la poesía es un misterio, porque los otros están y son. Basta de justificar las elecciones, hay que buscar decisiones y con ellas el destino.

2
Viajar es un sueño, partir y dejar atrás el punto en donde no hay regreso.  He emprendido un viaje hacia los espacios siderales, que están contenidos en mi interior.  Sitios en donde no he estado. Lugares que aparecen y desaparecen,  a veces se vuelven fantasmales. Y entre todas esos sitios, esas ciudades interiores, me reconozco, a veces no, el algunos lugares sigo siendo un extraño. Las personas pensamos que estar en otro sitio es viajar,  aunque, permanecemos en lo interior.
Así que enfilando el rumbo hacia lo desconocido,  lanzo nuevamente esta botella al mar, al océano cybergaláctico. Donde había quedado varado, entre los vestigios de viejas naufragios y nombres, donde las sombras había devorado a las sombras.  En realidad, nunca he partido, siempre he estado aquí.  Y este rastro luminoso en mi pantalla me muestra la huella que se deja entre las mareas, que creí olvidadas.
Así que volvemos  a estar juntos.
3
Como Ulises, a su regreso a Ítaca, también espero que ella esté cuando vuelva de este viaje interior.